La Espiritualidad y La Religión

Otra de las grandes fantasías de nuestra vida, es creer que la religión tiene algo que ver con la espiritualidad, que el camino a Roma, es el camino a Dios.

Es cierto que hay muchos caminos que conducen a Roma, pero también es cierto que Roma no tiene nada que ver con el Cielo y tal vez ni siquiera con Dios.

Hay un pasaje muy interesante en la Biblia, en el cual un hombre le pregunta a Jesús respecto al tributo que el pueblo debía pagarle al emperador romano de la época (en ese tiempo le llamaban Cesar), lo curioso es que en la parábola, Jesús le responde: “Dad a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar”.

De niño fui obligado a ir a la iglesia como muchos de ustedes, y recuerdo que esa clasificación tan especifica llamo mi atención en el momento, pero se mantuvo oculta por muchos años.

Tiempo después, comprendí que los autoproclamados ministros de Dios, son en realidad ministros de Roma, aunque no se puede negar que muchos de ellos con aciertos y desaciertos como es normal, hacen trabajos importantes para las comunidades en donde se encuentran.

Lo cierto es, que lo que les voy a decir en esta publicación, seguramente no le guste leerlo ni decirlo a sus sacerdotes, a sus pastores, ni a ninguno de sus (tal vez mal llamados) líderes espirituales.

Amigos míos, la religión no tiene nada que ver con la espiritualidad, la religión es una serie de sucesos que se procesan afuera, que pueden ofrecer en retrospectiva alguna paz momentánea y tal vez hasta superficial, algún sosiego, pero que en realidad, no tiene nada que ver con la espiritualidad, porque lo que sucede con la  espiritualidad es más simple y al mismo tiempo más complejo.

Por eso les digo, la espiritualidad, no tiene nada que ver  diez rosarios y veinte avemarías, ni con decir “Jesús, Jesús”; no tiene nada que ver con aterrorizarse con los tormentos de un supuesto fin de mundo, ni con la garantía de un tiquete a un lugar llamado cielo (hay quienes en serio creen que el Cielo o el Infierno son lugares físicos). No tiene nada que ver con la oración, ni con actos externos y forzados de bondad, ni con apariencias, ni falsa con generosidad.

Amigos, la espiritualidad de hecho, no tiene nada que ver con eso a lo que mal llamamos mundo real, por eso afirmo que seguramente no tienen que renunciar a nada… solo es cuestión de comprender.

La espiritualidad tiene más que ver con uno mismo, en serio no es necesario renunciar a nada, no es necesario tampoco apegarse a nada, porque la espiritualidad tiene más que ver con la conciencia, pero ojo, no hablo del debate interno entre lo apropiado y lo incorrecto; hablo de la capacidad de ser consientes de nosotros mismos, de auto observarnos con sinceridad, allá adentro; hablo de aprender a conocer nuestro SER, mas allá de nuestra conducta, hablo de entrar en contacto con lo que se oculta por debajo de nuestros sentimientos, de nuestros pensamientos, de nuestro inconsciente; hablo de reconocer y recuperar a ese SER  que una vez fue Dios en nuestro mundo, y que solía ser  un Dios libre; ese que ahora es un esclavo de todos esos factores externos que Diosificamos en el camino de la vida, factores como la familia, el dinero, el trabajo, los vicios y tantas otras cosas… digo que la espiritualidad tiene más que ver con entrar en contacto con ese maravilloso ser llamado YO.

Por. @karlangasco
… un Pensador Vago

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